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Descubre los nuevos televisores y tablets TCL con pantallas grandes, MiniLED, IA y su tecnología Nxtpaper que cuida la vista.
Esta noche TCL presentó en México su nueva generación de productos en un evento que combinó tecnología, espectáculo y narrativa de marca. Más allá de un simple lanzamiento, la compañía aprovechó el escenario para delinear hacia dónde se dirige la industria de las pantallas —y su papel dentro de ella—, al tiempo que reforzó su estrategia de comunicación, alianzas deportivas y apuestas creativas en publicidad. El mensaje fue claro: la competencia ya no se juega solo en especificaciones, sino en la experiencia completa que rodea al usuario.
El eje central del evento fue el lanzamiento de su nueva generación de dispositivos, encabezados por el televisor insignia X11L, que incorpora tecnología SQD MiniLED, diseñada para mejorar el brillo, el contraste y la precisión del color.
De acuerdo con la compañía, esta evolución permite alcanzar 100% de cobertura de color de forma consistente, incluso en mezclas complejas, un reto habitual en tecnologías tradicionales. Además, el uso de chips más pequeños incrementa el número de zonas de atenuación, lo que se traduce en mayor control de luz y niveles de brillo más altos sin sacrificar calidad de imagen.
En palabras de Righel Guizar, VP de TCL Electronics México, “no es solo una mejora incremental, sino una evolución completa en cómo se controla la luz, el color y el rendimiento”.
A este desarrollo se suma la integración de Google Gemini, con lo que TCL se convierte en una de la primera marca en introducir esta inteligencia artificial en televisores en el mercado mexicano, apostando por un ecosistema más conectado e intuitivo.

Otro de los anuncios relevantes fue la expansión de la tecnología Nxtpaper, un sistema de visualización enfocado en reducir la fatiga ocular sin comprometer la calidad de imagen.
Respaldada por 17 patentes, esta tecnología logra disminuir la luz azul en 61%, además de eliminar reflejos y parpadeos. Su propuesta busca adaptarse a distintos entornos de uso, ajustando automáticamente brillo y temperatura de color.
Este desarrollo se integra en nuevos dispositivos como la tablets Tab 11 Plus, que cuenta con una pantalla de 12.2 pulgadas, resolución 2.4K y tasa de refresco de 120 Hz, orientada tanto a productividad como entretenimiento.
“La meta es que la tecnología se adapte al entorno del usuario”, señaló Guizar.
Los anuncios de producto se sustentan en una lectura clara del mercado. TCL señaló que, aunque la industria de televisores ha enfrentado fluctuaciones, existe una tendencia firme hacia pantallas de gran formato.
En este contexto, la marca reportó ser:
Además, se destacó que más del 70% de los televisores vendidos en Estados Unidos son de 75 pulgadas o más, lo que confirma el desplazamiento hacia experiencias más inmersivas.

Más allá del hardware, TCL planteó un cambio profundo en su narrativa de marca. Frente a una categoría saturada de especificaciones técnicas, la empresa decidió traducir esos atributos en experiencias emocionales.
“El consumidor se enfrenta a un ruido frío donde todo suena igual”, explicó Santiago Ennis, director de Marketing y PR de TCL México durante el evento. Bajo esta premisa, la marca adoptó el manifiesto global “Emotion powered by technology”, con el que busca conectar desde lo sensorial y no solo desde lo técnico.
Este enfoque ya muestra resultados: la compañía reportó incrementos en reconocimiento de marca, consideración y conversión, posicionándose como una de las que más creció dentro de las principales competidoras en México.
Uno de los casos más llamativos presentados fue el uso de publicidad exterior no convencional a través de las propias cajas de los televisores.
Partiendo del insight de que una pantalla nueva suele evidenciarse por la caja en la calle o en edificios, TCL transformó ese elemento en un soporte publicitario dentro de la campaña Billbox. La estrategia convirtió a los propios consumidores en sujetos comunicativos al exhibir las cajas en espacios públicos.
¿El resultado? Una campaña con alcance orgánico y viralidad, especialmente durante temporadas clave como el Buen Fin, donde la saturación publicitaria es alta.
El deporte se consolidó como otro pilar de la estrategia de marca. TCL anunció alianzas con propiedades deportivas de alto perfil, incluyendo su presencia como patrocinador en eventos globales como la NFL y las Olimpiadas de Milano Cortina 2026.
La lógica detrás de estas asociaciones es clara: llevar la experiencia tecnológica a espacios donde la emoción se vive con mayor intensidad. Sin embargo, el patrocinio de eventos deportivos no termina allí.
En línea con esta visión, TCL presentó su nueva campaña enfocada en el futbol: “TCL patrocinador de la afición”.
A diferencia de los patrocinios tradicionales centrados en equipos o ligas, la iniciativa pone el foco en los aficionados como protagonistas. La narrativa reconoce a quienes “gritan, lloran y hacen que el futbol sea lo que es”, enfatizó Ennis.
La campaña se desplegará en múltiples canales y busca capitalizar la conversación futbolística en México, posicionando a la marca como un ente que “entiende y vibra con la pasión del juego”.